Desde muy joven trabajé en todo tipo de empleos y viví en distintas provincias, siempre buscando mi lugar. Pasé momentos difíciles, incluso una depresión a los 23 años, pero fue entonces cuando encontré en la fe y en la perseverancia la fuerza para seguir adelante.
Durante la pandemia perdí mi trabajo, y eso me impulsó a empezar a vender ropa por internet. Lo que comenzó como una necesidad se transformó en un sueño: crear mi propia marca. Estudié, me capacité y aposté por mí misma, aun con miedo. Así nació Échame la Culpa.
Primero vendí online, luego abrí un showroom y finalmente mi local. Cada paso lo construí con trabajo, constancia y mucho corazón. Mi objetivo siempre fue el mismo: ofrecer talles reales, prendas para todos los cuerpos y un espacio donde cada mujer se sienta cómoda, acompañada y bienvenida.
Hoy sigo creciendo junto a mi equipo, creando contenido, atendiendo a cada clienta con dedicación y manteniendo los valores que me trajeron hasta acá: respeto, transparencia y empatía.
Mi sueño es que Échame la Culpa siga expandiéndose y que cada persona que nos elija viva una experiencia linda, simple y auténtica